Reflexión desde Difusión Anarquista

En las universidades se estudia el culto a la mentalidad dominante; por eso Bakunin siempre ha sido relegado de ellas
Salud y An-arquía para tod@s

“…Es en nombre de esa ficción que tan pronto se llama el interés colectivo como el derecho colectivo o la voluntad y la libertad colectivas, que los absolutistas jacobinos, los revolucionarios de la escuela de J. J. Rousseau y de Robespierre, proclaman la teoría amenazadora e inhumana del derecho absoluto del Estado.

… La doctrina sentimentalmente terrorista (o sea religiosa) de J. J. Rousseau, que resonó como una nota discordante en la bella armonía humanitaria del siglo XVIII, se encontró por otra parte sostenida por el deísmo inconsecuente, frívolo y burgués de Voltaire, quien pensó que la religión era absolutamente necesaria para “la canalla”. Esa doctrina legó a la revolución el culto de una divinidad abstracta con el culto abstracto del Estado. Esos dos cul¬tos, personificados en la sombría figura de Robespierre -ese Calvino de la revolución- mataron la revolución.

… J. J. Rousseau representa el auténtico tipo de la estrechez y de la mezquindad sombría, de la exaltación sin más objeto que su propia persona, del entusiasmo en frío y de la hipocresía sentimental e implacable a la vez, del embuste forzoso del idealismo moderno. Se le puede considerar como el auténtico creador de la moderna reacción. Siendo el escritor en apariencia más democrático del siglo XVIII, subsiste en él el implacable despotismo del hombre de Estado. Fue el profeta del Estado doctrinario, así como Robespierre, su digno y fiel discípulo, trató de convertirse en su sumo sacerdote”.

… Pero el Estado, dirán aún, sólo restringe la libertad de sus miembros en la medida únicamente en que es llevada hacia la injusticia, hacia el mal. Les impide matarse entre sí, saquearse y ofenderse mutuamente, y en general hacer el mal, dejándoles por lo contrario plena y entera libertad para el bien. Es siempre la misma historia de Barba Azul o del fruto prohibido: ¿qué es el mal, qué es el bien?”

M. Bakunin, extracto de “La libertad”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *