Trump – obama. Distintas caras, mismo proyecto genocida e imperialista.

No deja de asombrarme la ola de protestas anti – Trump. Será que el norteamericano habrá despertado de golpe, por iluminación instantánea o más bien cabría preguntarse donde estaban cuando la sanguinaria Administración anterior aplaudida por la progresía socialdemócrata más allá de los propios estados norteamericanos perpetraba y era cómplice de los más graves genocidios contra la humanidad, deportaciones de emigrantes y campos de exterminio.

Y es que da que pensar que sino todas las protestas, (que las hayan legitimas, no da cabida a ninguna duda). Entonces, que tampoco quepa ningún atisbo de duda que algunas y no pocas de ellas están movidas por los mismos que manejaban los hilos de la anterior Administración Genocida y de la que la respuesta del ciudadano norteamericano contra esa anterior administración fue muy tibia en relación a la actual y ya no hablemos de la poca resonancia que tuviese en la progresía izquierdista que casi más bien, se dedico en su totalidad a dar los más efusivos alago al estilo de sonoros aplausos a los crímenes perpetrado, brindando por ella, como hicieron en la reciente Administración Obama.

 

No deja de ser curioso, que los grandes medios, sí dan cuenta cuando más bien estos también hayan actuado siempre mediante el silencio u ocultación a cualquier resistencia hacia administraciones anteriores, pasándoselas por los forros. ..Algo da que pensar si no caemos en la falacia esa, de la iluminación instantánea por la gracia de dios.

Que las haya legitimas no da lugar a duda, la resistencia anarquista esta claro que no esta casada con nada, como corresponde a lo que es la única resistencia veraz, pongo en cuestionamiento todas las que no pasan por ella.  Seguramente ya las había antes de Trump. Lo que si es muy resultón que como contrapartida a ellas se hayan fomentado a través de la anterior administración y con el patrocino de magnates como Soros y otrxs pro-Clinton (un atajo de asesinos en masa). O como hiciesen en Europa o en los países árabes a través de ONGs como pueda ser supuestas filantrópicas como sea Amnistía Internacional y plataformas cuyos vínculos con Soros son a todas luces demostrables, el principal teórico de las revoluciones de colores, las naranjas, así como de las primaveras árabes que fueron preámbulo de autenticas riadas de sangre, para imponer tiranías afines al capitalismo controlado por las grandes corporaciones. Así que en ello se desprende un doble juego. . . Y cabe deducir el mismo juego trucado que ya se a visto otras veces. Se crea una oposición a Trump que será lo que es, solo hay que ceñirse a su lenguaje y sus propuestas para darse cuenta, aunque lo cuestionable son los intereses de quienes crean esa falsa oposición con tintes humanitarios, (solo que se queda en eso, en tintes) y con tantos parentescos y similares anteriores que lo único que han traído es un balance negativo a la humanidad y que han sido pretexto para invasiones armadas y sus genocidios derivados.

La única diferencia que le veo es que ahora lo están llevando a cabo en su propio territorio. Ya sabemos lo que supusieron las que llevaron fuera, substituyendo a unos tiranos por otros que devinieron en incluso mayores hijos de puta con regímenes incluso más déspostas, aunque con mayor afinidad a las corporaciones capitalistas. Que son los que tanto en esas falsas revoluciones en Europa y países árabes movían hilos a su favor. Lo que no se nos puede pasar por alto es que Trump seria la excusa perfecta para que alguien que se presentase como benévola oposición, tuviese una opaca agenda dictatorial de mayor e intenso calado como objetivo que el ya conocido y que ese personaje le sirviese como excusa, tanto que no fuese propio del azar sino que fuesen los mismos quienes lo hayan fabricado, cosa nada improbable.

Y viendo lo que a sucedido en otras ocasiones, haciendo referencia a los territorios invadidos que condujeron despotismos de la peor calaña en los que cualquier disidencia es pasada por las armas. No olvidemos que son medios como The Guardian y ver que se esconde detrás, percatarse de las ONGs y sus hilos reparando en ellos y plataformas controladas por magnates, las que están financiando no una resistencia legitima sino lo que podríamos llamar oposición de doble juego con sus lenguas también de doble filo y amparándose en presuntas causas humanitarias, que sobre decir que siempre se quedan en presuntas y que resultan ser por las manos que las mueven, todo lo contrario de lo que intentan aparentar.

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