Joseph Déjacque – Abajo los jefes (1859)

“Joseph Dejacque, el autor de “El Humanisferio”, era un verdadero proletario, un obrero francés desconocido, empapelador y decorador, que salía
no se sabe de dónde y que desapareció de un modo que no está esclarecido, viviendo desde 1820 a 1854, o 1867 aproximadamente, pero cuya vida desde febrero de 1848 al año 1861 es bastante conocida. La primera mitad del año 1848 está en París en un ambiente abnegado y entusiasta, pero moderado, entre cooperadores y mujeres socialistas, pero él tomó su fusil en junio, fue insurrecto de las barricadas obreras contra la burguesía, vio la masacre del pueblo vencido, fue arrastrado de prisión en prisión durante un año y salió de ellas anarquista revolucionario.

A partir de allí su voz resuena en poesías que le hacen condenar en París, en discursos (en Londres, New Jersey, New York), después en folletos (en New York y en New Orleáns); se detiene algunos años en New Orleáns, donde la corrupción social, la esclavitud de los negros lo desalientan y adquiere nuevas fuerzas al ampliar su volumen de poesías, “La Lazaréennes” (1857), y redactando su sueño del porvenir, la utopía presente, terminada en febrero de 1858, cuando lanzó un prospecto para reunir algunos suscriptores, que no encontró.

 

Fue entonces cuando llegó a New York, enamorado de la idea, que muestra su energía, de crear un periódico en el cual publicaría su librito, y así lo hizo. Con sus solos recursos, el dinero que ganaba con la pintura y su trabajo de empapelador, y un número restringido de suscriptores en la emigración francesa de diversos países, produjo desde el 9 de junio de 1858 al 4 de febrero de 1861, 27 números del “Libertaire”, 4 páginas de impresión cerrada, con frecuencia de tipo menudo. La utopía apareció allí desde el 9 de junio de 1858 al 10 de agosto de 1859. Volvió a Londres en 1861 y de allí partió para París, donde su rastro se pierde completamente y las noticias sobre su fin, acelerado o directamente producido por una crisis de enfermedad, son raras, contradictorias e inciertas. Pero sus escritos -a excepción de uno solo, “Béranger au pilori” (contra el sentimiento nacionalista que emanaba de las poesías del cancionero), que permanece inencontrable para mí-, quedan; incluso del “Libertaire”, tan raro, se han conservado algunas colecciones.”

Enlace de descarga: https://mega.nz/…

 

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